El Trabajo corporal
En
la práctica el trabajo corporal se desarrolla en sesiones individuales. Estas
sesiones son el núcleo de la aplicación terapéutica de la terapia. En ellas
los toques manuales terapéuticos inciden en los patrones energéticos disfuncionales
que pueden expresarse en patologías específicas y en diferentes niveles anatómicos,
fisiológicos y psicológicos.
Aunque el objetivo único de la terapia
es el de restablecer el libre flujo de las corrientes y pautas
energéticas, ya que es en su libre flujo donde está el potencial inherente de
curación, en las sesiones terapéuticas
podemos apreciar distintos niveles de aplicación y enfoque:
Crear el espacio apropiado para el proceso de curación del paciente.
Potenciar el proceso evolutivo (constructor de salud) del paciente.
En cada sesión el terapeuta elabora un diagnóstico energético y decide
las estrategias específicas de tratamiento mas adecuadas.
La terapia pone en manos del paciente pautas y herramientas específicas
de autoayuda (dieta, yoga, cambios de actitudes, reconocimiento de valores,
etc.) para qué el mismo pueda participar de una forma activa en su propio
proceso de curación.
Finalmente el paciente se hace consciente de su situación y puede ser
capaz de tomar las decisiones más
oportunas y favorables al mantenimiento de su salud y decide el grado de ayuda
que necesita y que desde la terapia se le ofrece.
El
terapeuta usará los distintos medios que le ofrece la terapia para diagnosticar
e impulsar el proceso curativo del paciente,
entre ellos podemos destacar: .
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La evaluación postural energética
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La exploración
de los campos bloqueados
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El estudio de su situación personal (motivo real de
la consulta)
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La disposición de sus recursos energéticos
En función de todo
ello se decide el tipo de toques, los protocolos de tratamiento y los apoyos
que puedan ser más eficaces en este momento para su proceso de curación.